La gestión de riesgos es un componente fundamental de nuestra estrategia de negocio, que llevamos a cabo a través de un enfoque integral que incorpora criterios ASG en la inversión, el desarrollo y la operación de nuestros inmuebles.
Decisiones responsables
Gestionamos los riesgos mediante un enfoque integral que involucra a todos los niveles de la organización. La experiencia y diversidad de perspectivas del Comité Técnico fortalecen la identificación oportuna de riesgos y la toma de decisiones para contribuir a la resiliencia y continuidad del negocio.
Identifica riesgos y promueve acciones preventivas para proteger el negocio y a nuestros grupos de interés.
Supervisa el cumplimiento y evalúa riesgos con apoyo de asesores y expertos independientes cuando es necesario.
Supervisa riesgos y oportunidades ambientales, sociales y de gobernanza para fortalecer la toma de decisiones y la implementación de acciones.
Responsable de administrar los riesgos, incluyendo la identificación, el monitoreo, los planes de mitigación y el reporteo.
Además, todos nuestros colaboradores desempeñan un papel activo en la gestión de riesgos, contribuyendo a su identificación y comunicación a través de los mecanismos de reporte establecidos. La Alta Dirección y las áreas estratégicas de la compañía colaboran para identificar, evaluar y gestionar riesgos relevantes para el negocio.
Riesgos identificados
Los fenómenos climáticos extremos pueden afectar nuestras operaciones, inmuebles y grupos de interés, generando impactos operativos, financieros y reputacionales.
Buscamos la resiliencia de nuestra infraestructura y el fortalecimiento de nuestra continuidad operativa para reducir vulnerabilidades y generar valor a largo plazo.
Fluctuaciones en el costo y suministro de energía eléctrica que pueden repercutir en la eficiencia operativa y los gastos de operación.
Escasez de recursos hídricos y restricciones regulatorias en el suministro de agua para la operación de nuestros inmuebles.
Riesgo de obsolescencia inmobiliaria frente a los crecientes estándares de sostenibilidad exigidos por el mercado e inversionistas.
Rotación de personal clave y pérdida de competencias técnicas en la operación y administración corporativa.
Vulnerabilidades tecnológicas que puedan comprometer información corporativa sensible o datos de clientes y arrendatarios.
Incumplimientos normativos o actos contrarios a la ética corporativa que afecten la reputación y legalidad institucional.
Fallos en la infraestructura física que pongan en riesgo la seguridad de visitantes, arrendatarios y la continuidad del negocio.